Hubo una época donde siempre comía descontroladamente, pero sentía una sensación de libertad que luego se convertía en un tormento de culpa y autodesprecio.

Helloooooo, gente bella y hermosa. Subo esta historia por si a alguien le sirve.

Los vómitos, las purgas, el daño físico y emocional, siempre estaba ahí como malas amistadades. Estaba encerrada. Una vez mi mejor amix, me encontró con las manos en la masa.

En lugar de juzgarme o alejarse de mí, me apoyo de manera incondicional. Me dijo que no estaba sola, que ella me ayudaría a salir de ese infierno.
Me recomendo ir al psicologo y al medico. No fue nada fácil, y me quise rendir muchas veces durante el camino, honestamente creo que es el proceso más duro que he pasado.

Aprendí a comer de manera saludable, a escuchar mi cuerpo y a manejar mis emociones sin recurrir a la autodestrucción. Cuando todo pasó me sentí orgullosa de haber vencido a la bulimia, de haber recuperado el control de mi vida.

Los cambios no fueron inmediatos, pero poco a poco comencé a sentirme mejor. Los síntomas se fueron reduciendo y aunque aveces me cuesta seguir sé que es importante comer para estar saludable y voy al terapeuta para apoyarme con esto.

Mi mensaje para todas las personas que luchan contra la bulimia: No están solas. Hay esperanza, hay un camino hacia la sanación. No se rindan, busquen ayuda profesional, cuídense y sean pacientes con ustedes mismas. La batalla es dura, pero con amor propio podemos vencer.